Resumen: El estudio del fascismo español ha atravesado varias fases desde que J.J. Linz lo definiera como un régimen autoritario en los años 60. Múltiples interpretaciones han tratado, desde los años 80 hasta la actualidad, de establecer cuál es la esencia del fascismo español, del papel que tuvo esta ideología dentro de la dictadura y de cómo encaja todo ello dentro del amplio marco de los estudios a nivel europeo. El fascismo español llegó de manera tardía con respecto a Italia y Alemania, lo que condicionó su evolución histórica. Nació en un contexto de paz y durante sus primeros años dependió económica y políticamente de otras fuerzas de la derecha. Pero el estallido de la Guerra Civil permitió a la Falange convertirse en la fuerza hegemónica del bando sublevado en un contexto de creciente fascistización y una coyuntura internacional favorable. Sin embargo, las pugnas internas por el poder en el seno del franquismo entre falangistas y antifalangistas fueron constantes: la unificación de 1937 fue el punto de partida para un proceso de desfascistización y de absorción de la Falange por parte de Franco, que se impuso a los jefes falangistas Arrese y Serrano Suñer. De esta manera, las posiciones fascistas ocuparon un papel secundario durante el resto de la dictadura, si bien dispusieron de ciertas herramientas de control social.