Resumen: Existe una concepción muy extendida entre la historiografía moderna acerca del fin de la República romana, según la cual su violento final y el advenimiento del principado fueron sucesos inevitables debido a la incapacidad de la clase política romana de afrontar y resolver los problemas que asediaban al estado republicano. En este trabajo, sin embargo, pretenderemos refutar dicha concepción mediante el análisis de las rogationes rechazadas entre los años 133 y 49 a.C. para demostrar que, en contra de lo que se cree, ciertos sectores de la política romana supieron reconocer los problemas existentes e intentaron ponerles solución.