Resumen: El Conducto Arterioso Persistente (PDA) es el defecto cardiaco congénito más frecuente en perros. Se produce debido a una anomalía en la masa muscular ductal, lo que evita el cierre del conducto tras el nacimiento, quedando así conectadas la arteria pulmonar y la aorta mediante un flujo de sangre que habitualmente suele ser de izquierda a derecha (de aorta a arteria pulmonar) por la diferencia de presiones de los sistemas vasculares. Este síndrome da lugar a hipertensión pulmonar, cuyo aumento en el tiempo puede derivar en la reversión del flujo de derecha a izquierda. El diagnóstico se realiza, además de por la detección de soplo cardiaco continuo, mediante técnicas de imagen, entre las que destacan la angiografía, la ecocardiografía y la ecografía transtorácica y transesofágica para poder determinar con exactitud la morfología y el tamaño del PDA. El tratamiento recomendado es el cierre del conducto mediante cirugía abierta o por intervencionismo siendo esta última opción la de elección, siempre y cuando el animal no sea muy pequeño. El presente trabajo tiene como objetivo realizar una revisión bibliográfica sobre el conducto arterioso persistente para entender su fisiopatología y tratar de comparar las diversas opciones recomendadas para su tratamiento.