Resumen: La historia veterotestamentaria de Judith ha sido fuente de inspiración para gran cantidad de artistas a lo largo del tiempo. Durante el Barroco se produjo una explosión de pinturas protagonizadas por mujeres de la Biblia y una de las más populares fue Judith, en especial, el momento en el que ella le corta la cabeza a Holofernes salvando así a su pueblo. La Iglesia de la Contrarreforma utilizará este tema para simbolizar su triunfo sobre el protestantismo, pero también servirá como excusa, en muchas ocasiones, para representar escenas con una importante carga sensual y/o de violencia. Además, Judith y Holofernes serán utilizados alegóricamente para simbolizar diversas cuestiones y su iconografía entrará en contacto y se contaminará con la de David con la cabeza de Goliat. El tema de Judith y Holofernes será muy fértil para la pintura barroca y diversos artistas se aproximarán a ello de formas muy particulares.