Resumen: Este artículo ofrece una reflexión crítica de la imagen de la muerte contemporánea (vídeos de violaciones, decapitaciones y torturas registradas en tiempo real) en un presente atravesado por la reproducción digital. Esta imagen-muerte, como se sugiere denominar a esta «nueva» producción de imágenes, se interpreta a la luz del análisis de Jean Luc Nancy de la idea de «presencia manifestada», que se descubre como la voluntad de visibilidad integral y da cuenta del espectáculo del aniquilamiento de la propia posibilidad representativa. Según Nancy, este final de la representación se ubica en el momento de emergencia de los campos de exterminio nazi. Hoy, mucho tiempo después, ese momento sirve como genealogía para medir los efectos de ese final con la llegada de la producción y reproducción digital en la época de “la realidad horror multimedia”, en palabras de Marzano. Este nuevo dispositivo se hace manifiesto en las imágenes-muerte, que se presentan como síntoma de este más allá de la representación que se impone frente a otras posibles estrategias, como el propio Nancy planteó un par de décadas atrás con su término «representación prohibida». En el marco de esta nueva configuración del dispositivo
de exposición digital, el sujeto genera un nuevo vínculo con las imágenes, un «nuevo sentido común» que emerge en el contexto del final de la representación y que plantea problemas éticos y políticos, ya anunciados por filósofos como Benjamin o Arendt, tales como la atrofia del pensamiento, la indiferencia. En este escenario, la pulsión (Trieb) encuentra un campo fértil para la diseminación de la violencia y se revela como síntoma que va más allá del malestar en la representación. Idioma: Español DOI: 10.6018/daimon.549721 Año: 2023 Publicado en: Daimon (Murcia) (2023), [21 pp.] ISSN: 1130-0507 Factor impacto CITESCORE: 0.4 - Philosophy (Q3)