Abstract: Los sistemas criptográficos basados en curvas elípticas adquirieron relevancia cuando se integraron en productos de seguridad a finales de la década de los 90. El desafío principal es la amenaza de ataques capaces de resolver el problema del logaritmo discreto, fundamento de estos esquemas. Para garantizar la seguridad de una curva, es crucial conocer el orden del grupo subyacente que admite el conjunto de puntos de una curva elíptica definida sobre un cuerpo finito. El algoritmo de Schoof es a día de hoy el algoritmo más eficiente para calcular dicho orden.