Abstract: Arritmias graves como reacción adversa a medicamentos en España Introducción y justificación: Las reacciones adversas producidas por fármacos, en concreto las reacciones adversas cardiovasculares y en especial las arritmias cardíacas, pueden suponer incapacidad funcional u orgánica y poner en peligro la vida del paciente o incluso causar la muerte. Este es además un problema creciente debido al número elevado de consumos de fármacos, interacciones entre estos, edades avanzadas y/o consumo múltiple por la misma persona, etc. Hipótesis de trabajo y objetivos: Existe cierto desconocimiento sobre el potencial arritmogénico de los fármacos antes y después de su comercialización que puedan poner en peligro la vida o causar muerte súbita cardíaca del paciente. Se pretende determinar las arritmias, los fármacos y los grupos farmacológicos más frecuentes. Método: Se han analizado los datos procedentes de la base nacional FEDRA¿ del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano, desde 2001 hasta 2021, con un análisis posterior tras la pandemia COVID-19. Para ello se ha seguido la clasificación Anatómica, Terapéutica y Química (ATC) para los fármacos y la terminología MedDRA® para las manifestaciones clínicas de las reacciones adversas medicamentosas. Resultados: Se hallaron 1997 notificaciones espontáneas de RAM en España según los criterios establecidos. Se encontraron mayor incidencia de arritmias en edades avanzadas, mayor incidencia en la administración oral, siendo las arritmias de origen supraventricular las frecuentes. De entre los fármacos, el grupo cardiovascular fue el que mayor número de notificaciones se observó. Discusión: A pesar de la infranotificación de reacciones adversa medicamentosas, el sistema de notificación espontánea es la mejor herramienta para su detección. Los fármacos son causa frecuente de reacciones adversas a medicamentos. Debe prestarse especial atención a la edad y comorbilidad de los pacientes y en especial las interacciones y prever las posibles reacciones adversas. Conclusiones: La arritmias supraventriculares fueron las más notificadas y entre ellas, la fibrilación auricular y los bloqueos en primer y segundo lugar respectivamente. La dexametasona (en asociación), las vacunas para el COVID-19, el bisoprolol y la digoxina fueron los fármacos hallados con mayor frecuencia. El potencial arritmogénico de los fármacos es potencialmente evitable con buena praxis médica y herramientas adecuadas.