Resumen: Tras los recientes conflictos internacionales surgidos entre Rusia y Ucrania, la Artillería ha comenzado a tener una gran relevancia a nivel mundial. Esto ha llevado a un aumento de los refuerzos en la misión de Letonia eFP (enhanced Forward Presence) con el objetivo de incrementar la disuasión de Rusia en los países ubicados al este de la Alianza Atlántica. En 2022, el Grupo de Artillería de Información y Localización II/63 (GAIL II/63) desplegó de manera permanente un Radar ARTHUR (Artillery Hunting Radar), un sistema HALO (Hostile Artillery Locating System) y una decena de militares pertenecientes a este grupo. A raíz de estos acontecimientos, el ARTHUR ha empezado a tener una gran importancia al convertirse en un elemento de apoyo fundamental para las unidades de Artillería de Campaña (ACA) del Ejército de Tierra debido a su eficaz capacidad de contrabatería. Esta característica lo ha convertido en un objetivo prioritario para la Guerra Electrónica (EW) enemiga. En este contexto, surge el objetivo general de este trabajo que consiste en el estudio de la influencia del uso de medidas de EW enemigas en la capacidad de objetivos del Radar ARTHUR. Para ello, se ha tomado como caso de estudio el GAIL II/63, ya que es la única unidad de ACA que opera con este tipo de radares. Para alcanzar este objetivo, se llevó a cabo un estudio exhaustivo del Radar ARTHUR y del Radar AN/TPQ-36, que es su predecesor, además de explorar las capacidades de la EW con el apoyo de manuales y entrevistas con personal militar experto. A continuación, se realizó una comparativa entre los dos radares disponibles en la unidad, basándose en una encuesta elaborada al personal del grupo y, se detallaron los tipos de perturbaciones de EW que más afectan al Radar ARTHUR. Debido a la falta de información de las capacidades reales de los medios de EW enemigos, el estudio se ha realizado basándose en las unidades de EW propias. Los resultados obtenidos reflejaron que, hasta el momento, las unidades de EW españolas, con las que se ha realizado el estudio y con las que se han llevado a cabo las diferentes pruebas, no lograron perturbar la antena del Radar ARTHUR. Sin embargo, sí que han podido interferir en sus comunicaciones y localizarlo cuando se encontraba emitiendo. Por lo tanto, se presentaron dos posibles soluciones para poder combatir estas perturbaciones. Una de estas soluciones se fundamenta en la suposición de que la antena podría ser radiada, mientras que la otra está enfocada en la posible localización del radar. Se concluyó así que las principales medidas de perturbación no pudieron ser empleadas para inutilizar al Radar ARTHUR debido principalmente a que las unidades de EW españolas trabajan en frecuencias superiores a las que trabaja el ARTHUR.