Resumen: Este programa de intervención tiene como objetivos informar sobre las nocivas consecuencias para la salud que tiene consumir todo tipo de drogas ilegales, así como dotar de herramientas para evitar la conducta de consumo. Los participantes son menores extranjeros no acompañados, lo que les convierte en triplemente vulnerables al consumo de sustancias por: la ausencia de la familia, factor protector más importante; la patología consecuente del duro proceso migratorio, el Síndrome de Ulises; y la condición de adolescentes que les hace tener como referencia al grupo de pares y ser propensos a probar nuevas experiencias. Por medio de 12 sesiones de metodología participativa, los jóvenes realizarán test para comprobar su relación con las drogas (test de percepción de riesgos y salud) así como escalas para comprobar sus patologías paralelas a las provocadas por el consumo (Escala de Ulises, de satisfacción con la vida y de impulsividad de Barrat). El éxito del programa se conoce al comparar las respuestas de los test antes y después de la participación en el programa.