Resumen: La esperanza de vida en España ha ido creciendo progresivamente. Este hecho hace que sea de vital importancia prestar atención a las necesidades de las personas mayores, principalmente en prevención e intervención de problemas relacionados con la edad. Tanto la mala calidad de vida como la mala calidad del sueño, afectan en mayor medida a las mujeres, así como otras dolencias relacionadas con la edad. Numerosos estudios relacionan la actividad física con una importante mejora en la calidad de vida y en la calidad del sueño, sin embargo, son menos numerosos aquellos estudios que tienen en cuenta la actividad cognitiva. Por ello, la hipótesis de esta investigación fue comprobar si, además de la actividad física, la actividad cognitiva afectaba de manera positiva sobre la calidad de vida y, en concreto, sobre la calidad del sueño. En el estudio participó un total de 42 mujeres de la ciudad de Teruel y la localidad de Sobradiel (Zaragoza), con edades comprendidas entre los 67 y los 89 años. Para la recogida de datos se administró a todos los participantes el Mini Examen Cognoscitivo, la escala CHAMPS, la escala FUMAT y el Cuestionario sobre la calidad del sueño de Pittsburg. Los resultados obtenidos no mostraron ninguna relación estadísticamente significativa, por lo que se rechazó la hipótesis planteada en primer lugar.