Abstract: El consumo de alcohol es un fenómeno ampliamente extendido y culturalmente aceptado, utilizándose como elemento socializador; sin embargo, produce daños a nivel físico, psicológico y social. Además, según ESTUDES (2016), en los últimos años se han iniciado en el consumo 285,700 estudiantes de 14 a 18 años. Este inicio cada vez más temprano es problemático, ya que puede alterar el desarrollo neurológico normal del cerebro, provocando daños psicológicos y comportamentales. Es por ello que el objetivo de este estudio era comprobar el efecto de dos variables, impulsividad y autoestima, en el patrón de consumo de alcohol en una población compuesta por 63 participantes de 18 a 30 años. También, si las personas que se iniciaban antes en el consumo de alcohol posteriormente tenían patrones más abusivos de consumo. Se utilizaron la escala de autoestima de Rosenberg, la escala de impulsividad de Barratt (BIS-11), el cuestionario AUDIT para los patrones de consumo de alcohol y una tarea experimental de descuento por demora. Se encontró que los participantes que mostraban un patrón problemático de consumo de alcohol obtenían mayores puntuaciones en impulsividad cognitiva y además se iniciaban antes en el consumo de alcohol.