Home > Theses > Impacto del Stenting Carotídeo sobre la Función Neurocognitiva y Neuroimagen a 12 meses en Pacientes con Estenosis Carotídea Sintomática
Abstract: El accidente cerebrovascular (ACV) o ictus constituye uno de los problemas de salud pública más importantes en nuestro país, ya que supone la segunda causa de muerte en la población en general provocando el 10% de los fallecimientos en todo el mundo. La estenosis carotídea es la principal causa de ACV en el mundo occidental, responsable del 20-30% de los ictus, siendo también el subtipo de ictus con la más alta tasa de recurrencia. En la actualidad, se dispone de dos alternativas terapéuticas: la cirugía convencional (EAC) o las técnicas endovasculares con colocación de stent carotídeo (CAS). En la bibliografía médica existente, ambas técnicas están ampliamente aceptadas y extendidas en la práctica clínica habitual, a pesar de que varios autores continúan considerando la EAC como el gold standard. En nuestra opinión, en manos expertas, la repermeabilización de la estenosis carotídea mediante stent tiene unos resultados satisfactorios que la asemejan a la EAC. Por otro lado, la hipoperfusión cerebral puede ser responsable del deterioro cognitivo causado por la aterosclerosis carotídea. Si la hipoperfusión es un factor independiente del rendimiento cognitivo, una mejora de la perfusión cerebral podría estar asociada con una mejora del funcionamiento cognitivo. Debido a una revascularización suficiente y una mejora en la perfusión cerebral, intervenciones como CAS o la EAC podrían mejorar el funcionamiento cognitivo. Para ello se ha realizado este estudio prospectivo de una cohorte de 49 pacientes que se sometieron a colocación de stent en la arteria carótida (CAS) en la Unidad de Técnicas de Mínima Invasión del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa desde enero de 2020 hasta agosto de 2021, cuyo objetivo fue la evaluación de la seguridad y la eficacia del procedimiento y su consiguiente impacto en la función cognitiva. Todos los pacientes fueron tratados con un stent autoexpandible, con o sin la utilización de dispositivos de protección embólica. El equipo humano y el procedimiento endovascular fue el mismo en todos los casos. Se registró la incidencia de complicaciones tanto durante el procedimiento como durante el periprocedimiento, y se realizó seguimiento de los pacientes a largo plazo, con el fin de valorar la seguridad del procedimiento endovascular y la tasa de reestenosis y de recidiva. Los resultados obtenidos en nuestro estudio establecen la seguridad del procedimiento de revascularización con stent carotídeo, con una tasa de complicaciones mayores periprocedimiento inferior a la publicada en la literatura para la EAC. Las complicaciones menores fueron mucho más prevalentes que las mayores, pero no produjeron consecuencias significativas para el paciente. Las funciones cognitivas se evaluaron utilizando el Montreal Cognitive Evaluación (MoCA), la velocidad de procesamiento y la concentración se midieron con el Trail Making Prueba Parte A (TMT-A), mientras que las funciones ejecutivas se evaluaron mediante la Prueba Trail Making Parte B (TMT-B). Las evaluaciones adicionales incluyeron fluidez verbal semántica (FVS) y fluidez verbal fonética (FVF). Se realizaron resonancias magnéticas cerebrales antes y después de cada CAS para detectar eventos neurológicos de nueva aparición y se mantuvo un registro completo de factores de riesgo y comorbilidades. Los resultados evidenciaron una tasa de éxito tras colocación del CAS del 93,8% medida utilizando los criterios de medición NASCET. La neuroimagen post-CAS reveló isquemia multifocal en el 8,16% de los pacientes, microhemorragias en el 8,16%, y la isquemia focal en el 32,65%, sin observarse déficits clínicamente relevantes. Se objetivo una asociación significativa entre la estenosis grave y la aparición de eventos neurológicos isquémicos multifocales. Respecto a la neurocognición se evidenciaron mejoras cognitivas en el 53,8% de los pacientes postoperatoriamente, siendo la enfermedad renal y la radioterapia cervical factores que se correlacionaron negativamente con la respuesta cognitiva, mientras que un nivel alto de estudios educativos demostró una correlación positiva. En el presente estudio se postula la consideración de una indicación adicional para los procedimientos de revascularización, es decir, el deterioro cognitivo, posiblemente en relación con un grupo específicamente seleccionado de pacientes en quienes CAS o CEA pueden conducir a una mejora en las funciones neurocognitivas. Por lo tanto, la búsqueda de indicadores clínicos para predecir el impacto de los procedimientos en las funciones cognitivas y la implementación de una evaluación obligatoria del nivel de función cognitiva antes de CAS y CEA podría representar una nueva herramienta importante para futuros estudios