Resumen: Esta presente tesis trata sobre la enigmática postura de la España franquista ante la revolución argelina y el impacto de la misma en los parámetros de la política exterior española hacia Francia y el mundo árabe. Merced a fuentes en lengua francesa y española, pero precisamente en árabe hemos sacado a la luz muchos detalles importantes de la implicación española en esta liza que hasta el momento siguen siendo desconocidos. En los dos primeros años de la conflagración argelina, la política pro-FLN que adoptaba España permitió al régimen franquista ajustar cuentas con Francia que adoptaba una política unilateral en los asuntos del Imperio Jerifiano y que consentía hasta entonces a los exiliados republicanos desarrollar sus actividades antifranquistas en el Hexágono. Tras la independencia de Marruecos y la llegada de los tecnócratas al poder en 1957, el gobierno español cambió su postura donde empezaba a estrechar sus relaciones con París. El acercamiento total a Francia tuvo lugar cuando el general Charles de Gaulle tomó las riendas del poder en Francia. No obstante, pese a las buenas relaciones que las dos hermanas latinas habían tejido en esta fase, el gobierno franquista no rompió las relaciones con sus amigos árabes y guardó la baza del FLN con miras a chantajear a Francia aunque limitó mucho sus actividades revolucionarias en suelo español. Al final de la contienda, los ultras de la OAS se convirtieron en otra carta en la mano del Caudillo y efectivamente esta vez logró presionar a De Gaulle para que neutralizara de una vez por todas a los activistas republicanos en Francia. Los delicados acontecimientos de la guerra argelina pusieron al descubierto las grietas del gabinete franquista, empero, estos mismos sucesos atestiguaron que el Caudillo logró acomodar su política exterior a los deseos esperados. El desenlace de la guerra argelina supuso el éxodo de miles de colonos españoles hacia España donde contribuyeron a animar la economía de su madre patria en la última fase del franquismo.