Abstract: El tema de la presente tesis doctoral está dedicado al estudio histórico-artístico de los parques urbanos zaragozanos proyectados entre los años 1892-1992, un amplio marco temporal que permite ahondar en la evolución de esta tipología verde en la capital aragonesa a un nivel que, en cierta medida, transciende la disciplina de la Historia del Arte, ya que el contenido desarrollado a continuación no se limita al análisis del diseño y proyección de un espacio acotado de la ciudad, sino que es también historia de la arquitectura y de las infraestructuras asociadas a estos espacios verdes y, sobre todo, del urbanismo donde se insertan. Así entendido, es también el relato de la sociedad aragonesa y de su progreso, de los deseos e intereses reflejados por los diferentes colectivos sociales, de sus errores y aciertos y, especialmente, de las necesidades colectivas en materia de ocio y embellecimiento siempre atentas a las innovaciones supralocales. Con todo, los componentes sociológicos y culturales adquieren un protagonismo destacado en esta investigación, pues los parques públicos son espacios de relación y escenarios de actividades de carácter muy diverso y receptores y contenedores de arte público. El término ¿parque urbano¿ admite una variedad de definiciones por la pluralidad de disciplinas que se cruzan para su estudio histórico, teniendo en cuenta también los aspectos técnicos como la localización geográfica, usos aplicados y el diseño. Así pues, en rasgos generales, los parques urbanos pueden considerarse espacios libres polivalentes delimitados en la ciudad que cumplen diversas funciones orientadas a satisfacer necesidades sociales y medioambientales y que, por su significación cultural, son susceptibles de formar parte del patrimonio histórico-artístico. Teniendo siempre presente todos los factores multidisciplinares que confluyen en el concepto de parque urbano, a la hora de seleccionar los estudiados en esta tesis doctoral he tenido en cuenta la categorización técnica establecida desde el Ayuntamiento de Zaragoza en la Ordenanza de zonas verdes y normas para redacción de Proyectos de Parques y Jardines en el término Municipal de Zaragoza de 2 de abril de 1979, vigente hoy en día. Establece que los parques urbanos son todas aquellas zonas verdes localizadas a una distancia menor de 10 kilómetros del perímetro del casco urbano, divididos en dos tipos en función de sus dimensiones: grandes parques urbanos (con una superficie superior a 10 hectáreas) y pequeños parques urbanos (con una superficie de entre 1,5 a 10 hectáreas). De tal manera que los parques abordados en esta investigación se ajustan a la definición establecida por el Ayuntamiento de la ciudad. Y así, he estudiado en total 18 parques públicos (grandes y pequeños parques urbanos) entre los años 1892-1992. La cronología establecida para esta investigación está en plena consonancia con la historia de los parques urbanos de Zaragoza. El año 1892, que marca el inicio de esta tesis doctoral, es la fecha en la que el arquitecto municipal, Ricardo Magdalena, proyectó el primer parque construido en la ciudad, el parque Pignatelli. Esto no quiere decir que con anterioridad no se diseñasen otros parques urbanos, pero este fue el primero en materializarse. Por otro lado, 1992, que supone el cierre de esta investigación, fue para este tema un año clave en la ciudad de Zaragoza, dado que marca el inicio de una nueva etapa tras la jubilación en 1991 del jefe del Servicio de Parques y Jardines, Rafael Barnola Usano, después de 30 años al servicio de la ciudad, en los que llevó a cabo más de 200 proyectos que dotaron y mejoraron los espacios verdes de la capital aragonesa. De esta manera, el tema estudiado en esta tesis se enmarca en un contexto historiográfico muy amplio que abarca los periodos históricos de la Restauración, la Dictadura de Primo de Rivera, la II República, el Franquismo y la Transición hasta el asentamiento de los Ayuntamientos Democráticos. Durante este lapso cronológico de la Historia de España, se desarrollaron y aplicaron estrategias y legislaciones dispares que definieron modelos y planteamientos diferenciados para la ciudad que influyeron directamente en cuestiones tan importantes para esta investigación como la predilección de lo construido sobre la zona libre o la concesión o no de suelo para espacios verdes. Con la realización de este trabajo se ha buscado superar el desconocimiento de este tema trazando de forma pormenorizada la identidad cultural de los parques urbanos de Zaragoza a través de su historia constructiva y contexto histórico, analizando su ubicación, trazado, infraestructuras, referencias formales, valores artísticos y funcionales. Este objetivo ha conllevado rastrear la evolución de cada uno de ellos a lo largo del tiempo dentro de su contexto urbano, analizando no solo el proyecto originario, sino aquellos vinculados a su mejora o remodelación hasta la actualidad para obtener un estudio completo de estos. Para alcanzar con éxito este primer objetivo ha sido de vital importancia la búsqueda de fuentes primarias en los archivos para completar los vacíos documentales existentes, un trabajo minucioso que ha reportado un valioso corpus documental y gráfico de la Zaragoza contemporánea. En directa relación con el objetivo anterior, hay que insistir en otra de las ideas claves que subyace en esta investigación y es la de demostrar la influencia que los parques urbanos han ejercido sobre su entorno urbanístico y arquitectónico y viceversa, es decir, cómo estos han contribuido en la configuración del urbanismo de la Zaragoza de los siglos XIX y XX. Se ha procedido a Investigar el papel que han ejercido los parques urbanos en sus entornos urbanos y, concretamente, como por sus dimensiones y equipamiento se han convertido, además de en pulmones verdes y zonas de ocio y esparcimiento en el interior de las ciudades, en elementos impulsores o regeneradores de espacios urbanos. Esta visión del tema ha contribuido a superar el análisis descontextualizado y formalista. Así pues, el estudio de esta tipología verde va a permitir reconstruir un marco histórico de Zaragoza a través de otro enfoque, pues cada espacio verde es testimonio de un trasfondo histórico, de la interpretación humana y de la construcción mental y factual. La capital aragonesa constituye un ejemplo de gran relevancia para abordar esta investigación, por ser la capital autonómica y por convertirse a principios del siglo XX en modelo de ciudad densamente urbanizada que precisó de la incorporación de amplios espacios verdes de diversas tipologías, contando en la actualidad con más de una treintena de parques urbanos.