Abstract: El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una afección dentro del campo del neurodesarrollo que se muestra principalmente a través de alteraciones de la comunicación social y patrones restringidos y repetitivos de comportamiento. En los primeros años de vida correspondientes a la etapa de Educación Infantil, estas alteraciones se traducen en dificultades en el desarrollo y adquisición del lenguaje verbal y no verbal, la pragmática, la comprensión y expresión emocional y en la interacción comunicativa tanto con adultos como con iguales, entre otros factores.
El presente trabajo tiene como objetivo principal analizar la importancia de la detección y atención temprana en casos de niños y niñas con TEA, destacando el papel esencial tanto de los profesionales docentes como de la familia y los iguales en este proceso. Asimismo, se profundiza en metodologías y recursos específicos para abordar las necesidades comunicativas y lingüísticas derivadas del trastorno. Mediante un estudio de caso único, centrado en un alumno de 3 años escolarizado en un centro ordinario, se han obtenido resultados a partir de la observación directa, la intervención y la coordinación entre los distintos agentes educativos. La evolución del niño se ha registrado en dimensiones clave del TEA como la comunicación social, la reciprocidad emocional y el lenguaje expresivo y receptivo, entre otros como la simbolización o la flexibilidad y los patrones repetitivos. Entre las conclusiones, se destaca la eficacia de la intervención temprana, la relevancia de la formación docente en comunicación aumentativa y alternativa, los beneficios del contacto con iguales y la implicación activa de la familia en el desarrollo comunicativo del menor.