Resumen: Introducción. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una de las principales causas de morbimortalidad a nivel mundial. La guía GOLD 2024 propone un enfoque terapéutico basado en la sintomatología, el historial de exacerbaciones y biomarcadores, con el objetivo de personalizar y, por tanto, adecuar el tratamiento. Sin embargo, en la práctica clínica diaria, las decisiones terapéuticas no siempre se ajustan a estas recomendaciones. El objetivo de este estudio es evaluar el grado de adherencia a las guías en la práctica clínica y detectar posibles áreas de mejora en pacientes con EPOC. Métodos. Estudio observacional retrospectivo de pacientes diagnosticados de EPOC en las consultas externas de Neumología del Hospital Universitario Miguel Servet. Se recogieron variables clínicas, funcionales y terapéuticas. Se analizó el grado de concordancia entre el tratamiento recibido y las recomendaciones de la estrategia GOLD mediante análisis estadísticos como la prueba de chi-cuadrado. Resultados. Se incluyeron de forma consecutiva 200 pacientes diagnosticados de EPOC. La edad media fue de 70,2 años (DE ± 9,79) y el 69% eran hombres. Según la clasificación GOLD ABE, el 34,5% pertenecía al grupo A (tratamiento con 1 broncodilatador), el 32% al grupo B (2 broncodilatadores) y el 33,5% al grupo E (2 broncodilatadores ± corticoide inhalado). De acuerdo a las guías estaban correctamente tratados un 8,7 % en el grupo A, un 43,8 % en el grupo B y un 34,3% en el grupo E. El 68% de los pacientes recibían tratamiento con CI, en su mayoría en el contexto de triple terapia (65%), pero en teoría solo un 22% que presentaban eosinofilia ≥ 300 células/μl deberían recibir CI. El 47,5% presentó alguna exacerbación de EPOC en el año previo (indicación de CI) y de estos el 26,3% recibían correctamente terapia con CI. Conclusiones. Existen discrepancias importantes entre las recomendaciones de las guías y la práctica clínica en el manejo de EPOC, especialmente en el uso de la triple terapia en pacientes con bajo recuento de eosinófilos o en pacientes con bajo riesgo clínico que podrían no requerir tratamientos tan intensivos. Estas diferencias pueden deberse a la variabilidad en la práctica clínica entre profesionales, influenciada por factores como experiencia, preferencias terapéuticas y características individuales del paciente.