Resumen: El riesgo de crédito representa la posibilidad que tiene un acreedor de sufrir pérdidas derivadas de un impago, total o parcial, de los créditos concedidos a sus clientes o deudores en una operación financiera o comercial. A diferencia de otros riesgos financieros, el riesgo de crédito puede desencadenar una crisis de liquidez que afecte a la estabilidad del sistema financiero global. Este fenómeno resultó evidente en la crisis del 2008, cuando la baja calidad de los activos financieros respaldados por las hipotecas subprime en Estados Unidos terminó desestabilizando los mercados financieros globales. Este trabajo analiza cómo el riesgo de crédito mal gestionado contribuyó a la crisis financiera, debido a los fallos de evaluación en los riesgos. Además, examina el caso de Lehman Brothers, cuya quiebra marcó el inicio de la recesión. Para evaluar si existían señales de alarma, se aplica el modelo Z”-Score de Altman, que en efecto revela una situación financiera crítica compatible con la posterior quiebra de la entidad, lo cual es corroborado por la evolución de sus ratios financieros.