Resumen: Las políticas de conciliación laboral y familiar varían según el modelo de estado de bienestar y los planes de igualdad de cada país, influyendo en la respuesta a las desigualdades de género en el trabajo. Esping-Andersen (1994) destaca que, en modelos universalistas como Finlandia, la conciliación se basa en servicios públicos como el cuidado infantil y permisos parentales. Sin embargo, países conservadores como Alemania y Francia mantienen modelos familiares tradicionales. Después, países con modelo mediterráneo como España combinan limitadas medidas públicas con incentivos privados. La Directiva (UE) 2019/1158 establece requisitos mínimos para lograr la igualdad de género en el mercado laboral, facilitando la conciliación de la vida laboral y familiar. Los planes de igualdad son esenciales para adaptar las políticas de conciliación, priorizando la flexibilidad laboral, permisos parentales y de cuidado e igualdad salarial.