Resumen: En 1962 Luis Buñuel rodó en México El ángel exterminador, un argumento en el que había comenzado a trabajar en la década de 1940. Partiendo del análisis comparado entre el guion técnico manejado por Buñuel durante el rodaje y la película, se propone un análisis de los temas nucleares de este filme, especialmente de aquellos en los que su autor quiso hacer hincapié, sus motivaciones, su origen y las conexiones con el conjunto de su obra. En uno de los momentos más críticos de la Guerra Fría, Buñuel construyó un crudo retrato de las convenciones burguesas, asumidas como la norma que sostiene el orden establecido y causantes del inmovilismo y la inacción de una sociedad empeñada en ignorar los problemas reales. Presenta a los burgueses encerrados misteriosamente en su mansión como náufragos de una civilización que elige repetir sus errores y ahogarse. El relato está recorrido por constantes alusiones al libro del Apocalipsis, un mundo marcado por las plagas –físicas y morales– que asolan la civilización. Y para alimentar esta atmosfera, Buñuel hizo uso de las estrategias propias del cine de terror que conocía bien y que había ensayado en algunos guiones previos. Además, estrechamente vinculadas a la idea de misterio, introdujo en la película alusiones a la masonería para rendir homenaje a través de ellas a su amigo Juan Vicens. En esta película Buñuel procuró transmitir sus dudas acerca de los avances de la civilización, al tiempo que insistía en la condición misteriosa e inescrutable de la existencia. Idioma: Español DOI: 10.24310/Eviternare.vi11.14194 Año: 2022 Publicado en: Eviterna 11 (2022), 132-145 ISSN: 2530-6014 Tipo y forma: Article (Published version) Área (Departamento): Área Historia del Arte (Dpto. Historia del Arte)