Resumen: El presente trabajo se formula como una mirada biográfica en torno a la figura de Eugenio Láscaris-Comneno Labastida (Zaragoza, 1886-Madrid, 1962). A través de un cuidadoso proceso de cambio de identidad legal, Eugenio mutó su inicial apellido de varonía, Lascorz, por Láscaris, en un intento por vincularse con una relevante familia de la nobleza griega, los Láscaris-Comneno y, por extensión, con la Casa de Láscaris, en su día regente del Imperio Bizantino. Como colofón a dicho proceso reclamó para sí y sus descendientes los que consideró eran sus legítimos derechos al trono heleno. El cambio de identidad legal y social de Eugenio Láscaris se ayudó de dos de las operaciones que la memoria posibilita: la sustitución y la restitución. Al compás de esas estrategias de cambio identitario, entre 1917 y 1935 aquél desarrolló una amplia gama de actuaciones tendentes a su aproximación al trono de Grecia, tanto de carácter legal (rectificación de registros civiles y eclesiásticos), como social (fomento de su causa legitimista en distintos medios de comunicación europeos) y político (construcción de una provechosa red de contactos con griegos residentes en la Hélade y con destacados miembros de las siempre influyentes comunidades griegas de la diáspora). Unas actuaciones que se acompasaron bien con los traumáticos sucesos que en esos años acaecieron en Grecia, sostenido el país en la tensión entre monarquía o república y oscilante en su fidelidad al irredentismo panhelénico que la Megali Idea suponía. La conjunción entre Eugenio y la Grecia de entreguerras permite plantear cuestiones de cierta relevancia historiográfica. Es el caso de las tensiones existentes durante dicho periodo entre las distintas familias de la derecha política europea, la incapacidad de los viejos discursos tradicionalistas para hacer frente a las presiones de la modernidad o lo atractivo de ofertas políticas basadas en la certidumbre en contextos extremadamente inseguros y cambiantes. Y, también, el rol histórico de individuos que, como Eugenio, han sido relegados del gran relato de la historia tras fracasar en sus proyectos de vida.