TAZ-TFM-2016-942


¿Condiciona el tamaño de una economía su apertura al comercio internacional?

Rojo Domingo, Héctor
Serrano Sanz, José María (dir.) ; Fillat Castejón, Carmen (dir.)

Universidad de Zaragoza, ECON, 2016
Estructura e Historia Económicas y Economía Pública department, Economía Aplicada area

Máster Universitario en Economía

Abstract: La literatura sobre el comercio internacional se ha centrado tradicionalmente en el estudio de las causas del comercio, así como en el análisis de la composición de los flujos comerciales y en los motivos de su dirección hacia unos u otros países. Ha prestado, en cambio, una menor atención a algunos otros temas que son también relevantes para entender de un modo más acabado el complejo fenómeno del comercio internacional y que están abiertamente presentes en la realidad. Entre tales temas se encuentran las razones que provocan que unos países parezcan tener una mayor propensión al comercio internacional que otros, cuyo nivel de desarrollo resulta ser aparentemente similar. Porque es un hecho bien conocido que hay una considerable dispersión en los coeficientes de apertura al sector exterior, incluso entre economías parecidas. Y sobre ese hecho y las causas que lo motivan se ha investigado poco. La teoría tradicional del comercio internacional, cuyo punto de partida es David Ricardo, como es bien sabido, había basado la explicación del comercio internacional en las diferencias existentes entre los países, pues cada uno acabaría por especializarse en la producción de aquellos bienes en los que tuviese ventaja comparativa. Esta perspectiva, que apuntaba al lado de la oferta, fue completada por el teorema de Heckscher-Ohlin, según el cual las diferencias en precios, explicativas de la ventaja comparativa, vendrían justificadas por las distintas dotaciones de factores que unos y otros países tienen. Desde esta óptica, el comercio internacional es una fuente de ganancias potenciales para todos los países, pues la probabilidad de que coincidan sus dotaciones de factores es muy remota. Así que, en un universo racional, el comercio iría expandiéndose inevitablemente hasta que los precios de los distintos factores productivos fueran igualándose, de acuerdo con el teorema de Stolper-Samuelson. Sólo políticas proteccionistas podrían frenar esa trayectoria, de modo que la política económica era la causa principal de que hubiera diferentes grados de apertura en los distintos países. El proteccionismo limitaba la apertura, mientras el librecambio la acercaba a la trayectoria Ricardo- Heckscher- Ohlin- Stolper- Samuelson. El interés por la historia del desarrollo económico obligó a matizar esta perspectiva. Se aceptó enseguida ampliamente la idea de que el mercado nacional había sido un factor determinante en el crecimiento económico durante las primeras etapas de la industrialización de los países occidentales. La ruptura de los mercados locales,propios del antiguo régimen, y la creación de mercados nacionales habían permitido expandirse a las empresas industriales, más productivas, y había hecho crecer a la economía. Era la óptica de la demanda, la que cobraba protagonismo. En ella, la dimensión del mercado resultaba relevante y, si era de reducido tamaño, la única salida para las empresas que deseaban progresar era suplirlo con mercados exteriores. Por ese motivo, intuitivamente la dimensión resultaba un argumento decisivo para explicar la proporción que el comercio exterior alcanzaba en la renta nacional. Con el desarrollo de las nuevas teorías del comercio internacional, surgidas a partir de los años sesenta del siglo pasado, apareció una nueva oportunidad para explicar por qué hay diferencias en la orientación al comercio internacional entre los diversos países. El reconocimiento de que existen economías de escala en la producción pone de relieve la importancia del tamaño de los mercados. El aprovechamiento de las mismas requiere mercados de gran dimensión y los países pequeños deberán abrirse al comercio exterior para beneficiarse de ellas, de manera que el tamaño de las economías será un factor explicativo del grado de apertura, que tenderá a ser mayor cuanto más reducidas sean. En definitiva, a estas alturas parece bien asentada la hipótesis de que hay una relación clara, de orden inverso, entre tamaño y apertura. Pero se trata sobre todo de lo que podríamos llamar una visión precientífica, en términos schumpeterianos. Porque, en realidad, faltan estudios empíricos que la corroboren. Ese es precisamente el punto de partida de nuestro trabajo y lo que deseamos contrastar. Lógicamente no se trata de una contrastación inmediata, pues el tamaño de una economía no es el determinante único de su apertura exterior. Existen otros factores que influyen también en la misma y pueden interferir en los resultados, de forma que es necesario aislar su papel. En el siguiente apartado se ofrece una explicación acerca de los determinantes de la apertura exterior y su tratamiento en la literatura académica. A continuación, se justifica la muestra de países, los criterios de tamaño y apertura empleados y el conjunto de años considerados. En el cuarto apartado se explica el tratamiento econométrico de los datos y los resultados. El trabajo finaliza con las conclusiones.

Tipo de Trabajo Académico: Trabajo Fin de Master
Notas: Resumen disponible también en inglés.

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