Abstract: La adolescencia necesita cultivar las virtudes. Éstas articulan las inteligencias múltiples, en concreto la intrapersonal e interpersonal. Si un joven se sabe relacionar consigo mismo y con los demás de manera satisfactoria, será capaz de asumir los contenidos disciplinares de todas las asignaturas del currículo. El adolescente es grandeza en potencia. Urge saber en lo que destacan. La creatividad surge cuando se suscita la emoción. La emoción viene cuando se sorprende al alumno, se le genera la curiosidad por saber. La actitud lo es todo. La motivación es necesaria para aprender y disfrutar de lo aprendido.