Resumen: Todos los autores coinciden en afirmar que la población turolense de Híjar es antiquísima. Además, de ella tomó su nombre uno de los Señoríos, luego Ducado, más importantes de España. Estos señores se convirtieron en grandes patronos y mecenas de las artes impulsando obras como el convento de Nuestra Señora de los Ángeles, situado en la localidad, objeto del presente trabajo. Este cenobio fue fundado por Luis II Fernández de Híjar y Arellano, IX Señor de Híjar y II Conde de Belchite y, aunque sus primeros moradores fueron los frailes franciscanos –que darían impulso a tradiciones que han llegado a nuestros días como la Semana Santa–, tras la desamortización sus muros albergaron comunidades pertenecientes a otras órdenes mendicantes. Sin embargo, la guerra civil y luego las inclemencias del tiempo han convertido este edificio en una ruina que debería ser rescatada.