Resumen: El estigma social es el conjunto de estereotipos, prejuicios o conductas de rechazo sobre un determinado grupo social. Este hecho puede llevar a la discriminación, marginación o exclusión social del mismo. La historia que acompaña a las personas que sufren un trastorno mental fortalece la imagen negativa que la sociedad tiene de este colectivo, pudiendo observarse tres dimensiones discriminatorias: estigma estructural, estigma público y estigma internalizado o autoestigma. Las personas con un trastorno mental tienen dos barreras: por un lado, la enfermedad y por otro, las creencias, opiniones y la exclusión a la que son sometidos por parte de la sociedad. Como consecuencia de ello, van a tener una percepción negativa sobre sí mismos, que va a repercutir directamente en su inclusión en la comunidad y en su recuperación (autoestigma o estigma internalizado). Los medios de comunicación tienen una gran influencia en la perpetuación de la imagen negativa sobre estos individuos. Los profesionales de enfermería junto con el resto de personal sanitario deben luchar para la reducción del fenómeno, mediante intervenciones como educación, contacto social o protesta. El fin de las intervenciones es lograr la inclusión de los sujetos en la sociedad, una recuperación óptima y una calidad de vida plena. El fenómeno del estigma sobre este colectivo está presente en la actualidad por lo que es clave la realización de estrategias a nivel multidisciplinar para su eliminación y aumentar así la calidad de vida de estas personas.