Resumen: Resumen España en tiempos de la II República se incorpora a un proceso de modernización educativa impulsado por la Institución Libre de Enseñanza y tomando como referencia el modelo educativo creado por la III República francesa con tres décadas de antelación. Lentamente se produce un cambio en las estructuras mentales de la sociedad y la enseñanza cobra un nuevo papel como elemento revitalizador. La política educativa del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes trató de recoger muchas inquietudes del magisterio y animó a los maestros, a reformar la escuela, a través del Plan Profesional de 1931, dotado con un nuevo sistema de selección y con convocatorias de cursos de formación permanente. Las mejoras introducidas en la enseñanza, tales como el plan quinquenal de construcción de escuelas, aumento de sueldo de los maestros, atención a las zonas rurales más deprimidas mediante las Misiones Pedagógicas contribuyeron a revitalizar el magisterio. Las medidas surgidas durante el bienio reformista se toparon con la paralización durante el bienio conservador lo que impidió que los cambios arraigasen con más fuerza, y durante la etapa del Frente Popular poco se pudo hacer ya que el Golpe militar estaba muy próximo. En Navarra la República y su reforma educativa encontró una fuerte oposición, al tradicional conservadurismo navarro se unió la tenaz oposición de la Iglesia, que veía en las medidas laicistas aplicadas a la educación la pérdida de parte de su poder y privilegios. El amplio apoyo social que ésta recibió incluso desde partidos republicanos con mayor presencia en el Sur, en la Ribera de Navarra, hizo que el intento de cambio de modelo educativo salvo algunas medidas en concreto, como la retirada de los símbolos religiosos de las escuelas o la sustitución de colegios religiosos por sociedades o mutuas, no prosperase de ninguna de las maneras.