Resumen: En los últimos años ha habido un aumento de la obesidad y sobrepeso en la sociedad, esto puede ser debido en parte al fácil acceso de productos como son los alimentos hiperpalatables o con alto contenido en azúcar. El consumo de azúcar ejerce cambios en el sistema cerebral de recompensa de la misma manera que lo hacen las drogas de abuso, además ambos consumo presentan características similares. El presente trabajo pretende realizar una revisión sistemática de los estudios publicados en los últimos años (2015-2020) sobre la relación existente entre el consumo de azúcar y los trastornos emocionales como la ansiedad y el estrés. Se han seleccionado aquellos trabajos publicados en las páginas web ScienceDirect y Pubmed utilizando dos tipos de búsquedas, por un lado Feel Anxiety AND Sugar AND humans y la segunda búsqueda Feel Stress AND Sugar AND humans. Finalmente se seleccionaron un total de 17 artículos para la realización de la revisión. El análisis de los resultados muestra que sentir una emoción negativa aumenta la ingesta de alimentos dulces con la finalidad de mitigar esta emoción; es decir, aquellas personas que padecen ansiedad o estrés van a tender más a la búsqueda de alimentos con azúcar, como pasteles o dulces para paliar esos estados negativos. No obstante, encontramos diferencias en función del tipo de estrés, así como diferencias individuales. Se puede concluir que situaciones estresantes o que generen ansiedad, incrementan la necesidad de consumir alimentos azucarados. Una educación que aporte herramientas suficientes para hacer frente a este tipo de emociones negativas conjuntamente con una educación nutricional podrían ayudar a prevenir la relación existente entre el consumo de azúcar y los trastornos emocionales