Resumen: Este trabajo consiste en la exposición de una serie de reflexiones personales más o menos ordenadas según el sistema filosófico de Epicuro de Samos. El contenido de aquéllas gira en torno, por supuesto, a la filosofía de Epicuro pero busca también, no sólo actualizarla, sino hacerle justicia como propuesta filosófica alternativa y antagonista con respecto a la tradición dominante del pensamiento occidental, y con ella de la vida en general. Es por esto, que los contenidos no sólo abordan cuestiones de la física y la concepción de la filosofía como tal, sino también y sobretodo, al hilo del propio Epicuro, temas desde la ética individual hasta algunas consideraciones acerca del mundo social que habitamos. El pensamiento y vida de este sabio helenístico están especialmente vinculadas, como ocurre en general en su época, en la que la filosofía experienta un giro ético, vital. No es de extrañar, entonces, que el pensamiento de Epicuro resulte, hasta cierto punto, coherente y sistemático, sin por ello ser un sistema cerrado (precisamente por ello), en el que la ética de la libertad sirve como guía de la física, a la par que ésta la sustenta y aporta perspectivas provechosas y potentes a la hora de abordar las cuestiones prácticas. ¿Por qué se puede decir que el sistema de Epicuro es abierto sin acabar completamente diluido y perder su potencial? Pues porque su anclaje, su fuente es la sensibilidad encarnada en cada persona, no tanto la física como base axiomática de un sistema arborescente de la que se derivan posteriormente el resto de postulados. La sensibilidad es una cualidad que nos une al continuo cambio de lo real, no es capaz, como la Razón, de llegar a ninguna conclusión estática y definitiva. Como reflejo encarnado del cambio sirve de guía a la persona a la hora de elaborar sus estrategias vitales, sus ideales, pero a la vez la fuerza a renovarlos constantemente, pues no proporciona base fija alguna. En cuanto a la física, Louis Althhusser coloca a Epicuro como el inaugurador de lo que llama la «corriente subterránea del materialismo del encuentro». Es ésta, sin duda, en sus diferentes versiones, la teoría de la Naturaleza con más potencial no sólo filosófico, sino ético. Basada en la inmanencia radical de todos los eventos del mundo y su aleatoriedad, es decir, en la imposibilidad de determinar un origen o un fin de éstos, esta concepción libera las posibilidades de acción de los individuos a la par que cierra la puerta a todo tipo de agencias trascendentes que lo afecten sin ser ellas mismas susceptibles de serlo. En cuanto a las cuestiones sociales, en el trabajo ser aborda el tema del capitalismo, la técnica, la sociedad y la comunidad, etc. Y es también gracias a la potencia del pensamiento de Epicuro que se aportan perspectivas interesantes y existencialmente provechosas sobre estos temas. El trabajo concluye con unas citas y reflexiones en torno a ellas del hombre del subsuelo de Dostoyevski, no menos potentes y perfectamente acordes al resto del escrito