Resumen: Los deportes de montaña, debido a su entorno geográfico y las condiciones ambientales extremas, exigen una estrategia nutricional e hídrica específica. Es fundamental asegurar un aporte adecuado de macronutrientes: carbohidratos, proteínas y grasas, que cubra las elevadas demandas energéticas y facilite la recuperación. Además, las ayudas ergogénicas, cuando están respaldadas por la evidencia científica, pueden contribuir a mejorar el rendimiento y reducir la fatiga en este tipo de entornos exigentes. El objetivo de este trabajo académico fue el de realizar una búsqueda bibliográfica sobre as necesidades de nutrición e hidratación en deportes de montaña. La recopilación de información se ha llevado a cabo mediante la consulta de artículos científicos de trail, bicicleta de montaña y alpinismo disponibles en las bases de datos PubMed y Scopus, entre los años 2005 y 2025, y aplicando criterios específicos de inclusión y exclusión. Con relación a los resultados obtenidos en la revisión bibliográfica, en altitud, para mantener el rendimiento físico se requiere una dieta equilibrada con carbohidratos, proteínas y grasas saludables, junto con hidratación constante y reposición de electrolitos. Es importante asegurar micronutrientes como hierro, vitamina D, magnesio y zinc. En trail running, alpinismo y bicicleta de montaña, se recomienda cargar carbohidratos antes, consumirlos durante la actividad y combinar proteínas para favorecer la recuperación después del ejercicio. En los deportes de altitud la suplementación con carbohidratos mejora el rendimiento y reduce la fatiga, además es clave un adecuado aporte proteico, para perder el mínimo de masa muscular posible. La hidratación también es esencial debido a la deshidratación acelerada en altura. Además, suplementos como el hierro pueden favorecer la aclimatación, y la creatina podría ayudar en condiciones de hipoxia, aunque su uso en resistencia sigue en estudio.