Resumen: Hemos investigado el papel de los derivados apreciativos en la literatura infantil, motivados por la importancia del lenguaje afectivo como herramienta esencial para el desarrollo cognitivo y la creación de vínculos emocionales en la infancia. Hemos planteado como objetivos principales analizar y clasificar el uso de los diminutivos, aumentativos y despectivos en cuentos a niños de entre 3 y 6 años, evaluando su impacto en el desarrollo lingüístico y la comprensión simbólica del entorno. Hemos llevado a cabo una metodología de carácter cuantitativo y lingüístico sobre una muestra de 24 relatos, que incluyó tanto adaptaciones clásicas como obras modernas. Hemos identificado un total de 286 términos apreciativos, donde los diminutivos representan el 89,51% de los casos, cumpliendo mayoritariamente una función afectiva y de generación de empatía hacia los protagonistas. Por el contrario, los aumentativos y despectivos, con una presencia notablemente menor, han servido para aportar intensidad narrativa y construir la identidad de los antagonistas a través de rechazo o exageración. Hemos constatado que estos recursos morfológicos no son simplemente un adorno gramatical, también son indicadores de la maduración lingüística y una herramienta clave para la educación emocional. En conclusión, hemos demostrado la relevancia del docente como mediador que debe seleccionar textos con carga afectiva para captar la atención sostenida y fomentar el aprendizaje integral y de valores en el alumnado.