Resumen: La rápida evolución tecnológica y doctrinal de los sistemas aéreos no tripulados ha transformado profundamente la aviación militar moderna. En los conflictos recientes, los drones han pasado de ser plataformas aisladas de reconocimiento a convertirse en elementos esenciales dentro de redes operativas donde cooperan directamente con aeronaves tripuladas. Este Trabajo de Fin de Grado analiza la operación conjunta y colaborativa entre drones y aeronaves de ala rotatoria, evaluando su viabilidad técnica, doctrinal y operativa, así como su impacto en la eficacia y seguridad de las misiones. El estudio parte del análisis de las capacidades y limitaciones de ambas plataformas, demostrando que la combinación de helicópteros y UAV (Unmanned Aerial Vehicles) permite aprovechar fortalezas complementarias: vigilancia persistente, reconocimiento avanzado, designación de objetivos, guerra electrónica o relé de comunicaciones por parte de los UAV, y capacidad de reacción inmediata, maniobrabilidad y potencia de fuego por parte de los helicópteros. Esta cooperación representa la evolución natural del concepto histórico wingman hacia el loyal wingman, donde los drones asumen funciones de apoyo directo a la aeronave tripulada. En cuanto al marco doctrinal, se examinan los estándares de interoperabilidad establecidos por la OTAN, como el STANAG 4586 (standardization agreement 4586) y los niveles LOI (nivel de Interoperabilidad), junto con los requisitos de aeronavegabilidad del STANAG 4671. Asimismo, se estudia la contribución de la Agencia Europea de Defensa y los avances nacionales a través del RCAO. Estos documentos constituyen la base reguladora para garantizar la seguridad, la coordinación y la estandarización de las operaciones tripuladas-no tripuladas. El análisis de casos reales en Ucrania, Israel y Rusia demuestra que el MUM-T (Manned Unmanned Teaming) ya es una realidad operativa. En Ucrania, los helicópteros actúan integrados en redes de defensa aérea multicapa apoyadas por UAV. En Israel, el empleo coordinado entre sensores, drones y helicópteros de ataque forma parte esencial de su arquitectura de defensa frente a amenazas no tripuladas. En Rusia, aunque con menor transparencia, se observa una evolución doctrinal hacia la integración de UAV dentro de su cadena de reconocimiento y ataque. El trabajo identifica también los principales desafíos del MUM-T. Entre ellos están la elevada carga de trabajo para la tripulación, riesgos asociados al factor humano, vulnerabilidad a interferencias en el espectro electromagnético, amenazas cibernéticas y la necesidad de interfaces hombre-máquina más intuitivas. Finalmente, se concluye que la operación colaborativa entre helicópteros y drones constituye una necesidad operativa para los escenarios de alta intensidad actuales. Programas como Launched Effects en Estados Unidos, H-Teaming en Europa o la modernización del NH90 hacia arquitecturas abiertas confirman que la aviación militar avanza hacia modelos de cooperación avanzada entre sistemas tripulados y no tripulados. La 12ª Global Defence Aviation Conference refuerza esta visión, destacando que el factor humano seguirá siendo decisivo en el rendimiento de estos sistemas. En conjunto, el trabajo demuestra que el MUM-T aumentará la supervivencia, la eficacia y la flexibilidad táctica en las operaciones futuras, posicionándose como un pilar fundamental de la aviación de combate del siglo XXI.